Por qué desaparecen los ordenadores de Apple

Para los fanáticos de Apple los actuales modelos de Macintosh parecen un poco anticuados. Y no les falta razón. En un reciente artículo  de Bloomberg se explican las razones por las que Apple puede estar abandonando su división de ordenadores de sobremesa.

Las actualizaciones de software, antaño frecuentes, han sido pocas en los últimos años. Y llevan camino de ser menos en los próximos. El Mac Pro, el buque insignia de Apple en ordenadores lleva sin actualizarse desde 2013. La última actualización del Mac mini- la versión asequible del Macintosh- data de 2014. Cada vez que se pone a la venta un nuevo modelo, los hinchas del Mac se llevan una decepción.

En este último Octubre, más de 500 días desde la última actualización, Apple lanzó su último MacBook Pro, dotado de un diseño más fino y altavoces más potentes. El portátil cosechó alabanzas de la prensa tecnológica, pero bastantes frustraciones entre la comunidad de usuarios, que lo calificaron como deficiente con respecto a sus rivales.

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Según se desprende de las entrevistas que se realizan a la gente que trabaja en las tripas de Apple, el Mac lleva camino de convertirse en un juguete sin interés para la compañía. Según ellos, el equipo de desarrollo del Mac ha perdido lustre. Indican que no solo carecen de una dirección estratégica, sino que además han perdido a personas clave en el desarrollo tanto del hardware como del software. La clave está en los números.

El Mac genera apenas el 10% de las ventas de Apple. Demasiado poco como para dedicar a sus mejores diseñadores a satisfacer a la comunidad de clientes creativos del Mac. A pesar de que el Mac fue quien resucitó a la compañía a finales de los noventa, los resultados del Mac llevan a la compañía al desencuentro con un sector de sus más fieles clientes. Ya se sabe que del amor al odio a veces media una delgada línea. Como escribió Meter Kirn, fundador de una web dedicada a creadores de música y video, “Esta es una empresa que no entiende lo que hacen sus clientes más creativos con sus equipos más avanzados”.

Si cada vez más se frustra a la clientela más leal, es posible que también se esté cerrando la puerta a ventas de productos de alto valor añadido, como el iPhone y el iPad.

El usuario tiene ahora más opciones. Los productos de Microsoft, antaño ridiculizados por los leales del Mac por ofrecer un sistema Windows que fallaba continuamente, ahora encuentran que el Windows 10 es bastante estable y ofrece funcionalidades parecidas a disponibles en los iPad.

Los ordenadores de la gama Surface de Microsoft ofrecen un diseño atractivo y unas prestaciones dirigidas a seducir al usuario del Mac. Aprovechando la oportunidad, desde Microsoft se califica al MacBook Pro como un producto decepcionante y comentan que los usuarios se están cambiando a sus portátiles Surface.

Un portavoz de Apple declinó responder a los comentarios de su rival. La compañía asegura que todavía el Macintosh es uno de sus productos más importantes y niegan que se considere dejarlo en el asiento de atrás de Apple.

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Hace 4 años, en una conferencia anual de Apple, Phil Schiller (director de marketing) afirmó que mantendrían al ordenador en el centro del arsenal de la empresa. “Nadie cambia tanto ni tan a menudo su línea de de ordenadores como lo hace Apple”, dijo Schiller “Estamos orgullosos de nuestros ingenieros y de su trabajo, gracias a los cuales podemos ofrecerte el producto que necesita el cliente con rapidez”.

Sin embargo no podemos arrimarle a Apple toda la culpa de la falta de actualizaciones. Los Macs utilizan los chips de Intel y la capacidad de evolución de sus productos esta limitada por el desarrollo de nuevos chips.

Hacer un portátil fuera de lo común es cada vez más difícil. Cada vez que Apple intenta adelantar a la competencia encuentra que el salto se le ha quedado corto. Un ejemplo de ello es el intento de Apple de fabricar una batería más duradera para el MacBook Pro. Los ingenieros pretendían utilizar paquetes de baterías de mayor capacidad integradas dentro de la carcasa del portátil, en contraposición a las baterías cuadradas encontradas en el resto de los portátiles.

Pero justo antes de la presentación del nuevo MacBook Pro la batería no pudo superar uno de los test más importantes. Ante esta situación y para no perder ventas en una época crucial, Apple decidió ceñirse al antiguo diseño, comprometiendo así en prestigio de innovación de la compañía.

Lo que parece cierto es que en el apogeo de los Macs, los responsables de los nuevos modelos tenían una atención preferente en la dirección de la compañía. Al menos una vez en semana el equipo de dirección se reunía con los ingenieros para revisar los avances. Ahora parece que esas reuniones se han hecho menos frecuentes. En especial desde el despegue de los productos de alto margen como los iPhone y los iPad. Parece por tanto, que la división de Mac sufre una situación de abandono.

Otra pista para conocer hacia donde se dirige la nave de Apple es la del equipo de ingenieros de software. La compañía reorganizó el departamento de tal forma que ahora no existe un equipo dedicado al sistema operativo de Mac. Solo existe un equipo, el cual tiene como prioridad el sistema operativo de moviles y tabletas.

Todo esto puede ser parte de un cambio para hacer que los Macs converjan en los iPhones. De hecho Apple da prioridad a caracteristicas tales como delgadez y peso, sin tener en cuenta otras como la disponibilidad de puertos. Pero los clientes de Macs demandan sobre todo capacidad de procesamiento y conectividad.

En los últimos años, la gerencia de Apple ha basculado entre varias ideas contrapuestas. Los ingenieros y diseñadores deben trabajar con varios conceptos a la vez, en la esperanza de que alguno de ellas pueda ser aceptada.

Con el MacBook de 12 pulgadas Apple probó 2 modelos al principio. Uno que llamaron Stealth Fighter-más ligero- y otro más pesado que bautizaron Stealth Bomber. Al final ganó el modelo ligero, pero con los ingenieros afanados en desarrollar y probar dos modelos diferentes, tuvieron menos tiempo para averiguar como embutían toda la electrónica dentro de una delgada carcasa de aluminio. Al final el modelo fue presentado en 2015, varios meses después de la fecha señalada.

Para el nuevo modelo del MacBook en 2016 los ingenieros querían añadir un escáner de huellas digitales y un segundo puerto USB. Al final la actualización se quedó solo en una nueva opción de color oro rosa y un pequeño aumento de la velocidad.

Así las cosas, parece que ya empieza a notarse cierta agitación interna. Más de una docena de ingenieros y directores del área de hardware de Mac han dejado la compañía. Algunos porque buscaban un ambiente de trabajo más estimulante. Otros porque no veían futuro en los Macs rodeados por un mar de iPhones e iPads.

En 2013 Apple presentó un rediseñado Mac Pro. Se trataba de un cilindro con luces leds blancas y brillantes. Se trataba de una potente máquina que buscaba aumentar el prestigio de toda la linea de productos Mac. El Mac Pro también estaba montado en Estados Unidos, en respuesta a la presión que tenía la compañía para crear puestos de trabajo de cuello azul en casa. Sin embargo esta decisión causó muchos dolores de cabeza.

El exterior brillante del exterior de los Mac Pro, así como sus bordes biselados y cromados obligaba a Apple a fabricar sus propias herramientas de manufactura y a capacitar a los operarios para manejarlas en una planta de ensamblaje. Esto ralentizó la producción y limitó la capacidad de Apple para fabricar los ordenadores necesarios para satisfacer la demanda.

Tres años después, aunque el Mac Pro soporte una actualización de software, sus chips y conectores están a la zaga de los ordenadores rivales. Debido a los inconvenientes encontrados, algunos ingenieros de Apple abogan por volver a fabricar en Asia, donde es más barato y los fabricantes ya tienen la maquinaria y las habilidades para desarrollar nuevos productos.

Pero la masa no está para bollos ahora que Trump ha ganado las elecciones. El reciente presidente electo machacó a Apple durante toda la campaña, recriminándole que fabricase sus productos fuera de los Estados Unidos.

Por el momento Apple continuará fabricando los Macs. En una reciente sesión con sus empleados, éstos le preguntaron si los ordenadores de sobremesa seguirían formando parte de la estrategia de la compañía. “Tenemos grandes ordenadores en nuestra hoja de ruta. Nadie debería preocuparse por eso” dijo Tim Cook, el presidente de Apple.

El último MacBook Pro tiene una barra táctil, una delgada pantalla integrada en el teclado que permite al usuario acceder rápidamente a aplicaciones y atajos del teclado. El portátil también permite un identificación táctil para acelerar las compras online y un ratón táctil gigante para un control más fácil.

Los incondicionales de Apple no deberían esperar grandes cambios en los Macs durante 2017. La compañía está preparando modestos cambios; puertos USB-C,un nuevo procesador gráfico de AMD para el iMac y pequeños incrementos en la capacidad de procesamiento para el MacBook de 12” y el MacBook Pro.
Pero quizás Mac sea una víctima más de una tendencia que afecta a toda la industrias tecnológicas. Aquellas que no saben adaptarse terminarán desapareciendo. Aunque se llamen Apple.